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Seguro a terceros vs todo riesgo: qué cubre cada uno y cuál elegir según la edad de tu coche

Seguro de coche en España

Cuando llega el momento de contratar o renovar el seguro del coche, la primera pregunta que surge es siempre la misma: ¿a terceros o todo riesgo? La diferencia de precio puede ser considerable, pero la diferencia en coberturas también lo es. En esta guía te explicamos exactamente qué cubre cada modalidad, qué situaciones quedan fuera y cómo decidir cuál te conviene según tu caso.

¿Qué es el seguro a terceros?

El seguro a terceros, también llamado seguro de responsabilidad civil obligatoria, es el mínimo legal exigido en España para circular con cualquier vehículo. Su función es cubrir los daños que tú puedas causar a otras personas o a sus bienes en caso de accidente.

Dicho de forma sencilla: si tienes un accidente y es culpa tuya, el seguro a terceros paga los daños del otro coche y las lesiones de las personas implicadas. Lo que no cubre es tu propio vehículo ni tus propias lesiones si eres el responsable.

Dato importante: En España, circular sin seguro de responsabilidad civil es una infracción grave que puede suponer multas de hasta 3.000 euros y la inmovilización del vehículo.

¿Qué cubre el seguro a terceros?

Las coberturas básicas del seguro a terceros incluyen:

  • Responsabilidad civil obligatoria: daños materiales y personales causados a terceros.
  • Defensa jurídica: asistencia legal si hay reclamaciones contra ti.
  • Asistencia en carretera: en la mayoría de pólizas, aunque con limitaciones.
  • Viaje al extranjero: cobertura mínima en países del Espacio Económico Europeo.

Muchas aseguradoras ofrecen versiones ampliadas del seguro a terceros que incluyen coberturas adicionales como robo, incendio, cristales o daños propios por accidente con animales. Estas versiones intermedias se suelen llamar "terceros ampliado" o "terceros plus".

¿Qué es el seguro todo riesgo?

El seguro todo riesgo añade a las coberturas anteriores la protección de tu propio vehículo, independientemente de quién haya sido el culpable del accidente. Si chocas contra un muro, si alguien te raya el coche en el aparcamiento o si sufres un accidente sin culpable identificado, el todo riesgo cubre los daños de tu coche.

Existen dos variantes principales: el todo riesgo con franquicia y el todo riesgo sin franquicia. En el primero, pagas una cantidad fija (la franquicia) cada vez que usas la cobertura de daños propios. En el segundo, la aseguradora asume el 100% del coste.

Comparativa de coberturas

Cobertura A terceros Todo riesgo
Daños a terceros (RC obligatoria)
Defensa jurídica
Asistencia en carretera
Robo del vehículo
Incendio
Daños propios por accidente culpable
Daños propios sin culpable
Cristales
Vehículo de sustitución✓ (según póliza)

¿Cuándo conviene el todo riesgo?

La regla general que utilizan los expertos es comparar el coste anual del todo riesgo con el valor de mercado del vehículo. Si la prima anual del todo riesgo supera el 10-15% del valor del coche, puede que no compense económicamente.

El todo riesgo tiene más sentido en estos casos:

  • Coche nuevo o de menos de 5 años con valor elevado.
  • Conductor novel con mayor probabilidad de accidentes.
  • Zonas urbanas con alta densidad de tráfico o aparcamiento en calle.
  • Si el coche es imprescindible para trabajar y no puedes permitirte quedarte sin él.

¿Cuándo es suficiente el seguro a terceros?

Para coches con más de 8-10 años o con un valor de mercado inferior a 5.000-6.000 euros, el seguro a terceros suele ser la opción más racional. Si el coche sufre daños graves, el coste de reparación puede superar su valor, y la aseguradora en todo riesgo solo te indemniza por el valor venal del vehículo, no por el coste de reparación.

Consejo práctico: Antes de renovar, pide presupuesto en al menos 3 aseguradoras distintas. Las diferencias de precio por las mismas coberturas pueden superar el 40% entre compañías.

Lo que ningún seguro de coche cubre

Independientemente de la modalidad contratada, hay situaciones que quedan excluidas en prácticamente todas las pólizas:

  • Conducir bajo los efectos del alcohol o drogas.
  • Conducir sin carnet o con el carnet caducado.
  • Daños causados intencionalmente.
  • Uso del vehículo para actividades no declaradas (transporte de mercancías, taxi, etc.).
  • Desgaste normal del vehículo y averías mecánicas.